Por qué Ellos y No el Pontífice: Retórica Religiosa Vuelta Sarcasmo

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Por Ladislao Casaubón

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Al encontrarse con presos de Ciudad Juárez, México, una violenta frontera con los Estados Unidos de América, el Papa Francisco aseguró que hablaba desde la experiencia de sus propios errores y pecados, preguntándose a sí mismo por qué él no está en la situación de los condenados por sus delitos. Desafortunadamente, su retórica religiosa se volvió sarcasmo porque en la civilización actual, la santidad de cualquier líder espiritual es improbable y los vicios de la Iglesia Católica como institución que gobierna la moralidad del 17.7 por ciento de la población del planeta — según cifras oficiales — no han sido subsanados. En este contexto, resultó lamentable que el pontífice no dedicase un par de horas a las víctimas de los ministros católicos pederastas ni les ofreciera una aproximación a la remediación del daño.

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Tuiteros de Hispanoamérica tuvieron una respuesta obvia a la retórica del Papa, de la que éste probablemente no se enteró y quizá no se entere: La vox populi aseguró que los presos de Ciudad Juárez — o de cualquier cárcel del mundo — están ahí porque no tienen el poder, el dinero ni las influencias para comprar a la justicia humana.

A modo de apostilla, se vale intuir que los sacerdotes pederastas son una paradoja religiosa que niega la existencia de Dios y la justicia divina. De otro modo, no habrían cometido sus perversas fechorías contra la inocencia vulnerable de tantos niños, en tantos lugares del planeta. Ω

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Ladislao Casaubón es periodista y ensayista literario. Miembro del Consejo Editorial de TribuAmericas Media Contents & Entertainment.

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